Cirio de Fe, Esperanza y Caridad para nuestra Candelería en el Vía Crucis

Gratitud y Ruego

Muy de alborada, caminaba por la Carrera del Darro, en busca tuya, Virgen María, Señora y Madre nuestra de los Dolores. Con un grupo de hermanas y hermanos me encontré y en tu capillita blanca te rezamos. Solo, desanduve el camino que minutos más tarde Tú, Bendita Madre harías sin ruido ni alharacas, sin cortejo, sin música y saetas, pero con muchas plegarias de tus hijos, hermanos cofrades, en la distancia y ausencia física por la pandemia. Llegaste a la Santa Iglesia Catedral, y allí fuiste recibida por los hermanos y cabildo con más plegarias, cánticos y alabanzas. En un sobrio y solemne altar y calvario fuiste entronizada, y a tus plantas acudimos el viernes de la primera semana de cuaresma, para acompañarte en el Viacrucis de tu Hijo, resultando ser nosotros los acompañados y favorecidos.

En el reposo de lo celebrado y vivido, la gratitud a quienes dándose con lo que son, saben y tienen lo han hecho posible. Con la gratitud, el ruego para que sigamos siendo discípulos y cofrades que no huyen ante el Calvario de los demás, sino que están allí, descubriendo en el hermano, especialmente en el que sufre, el rostro de Cristo que reclama y pide nuestra ayuda, nuestro consuelo, nuestra escucha, nuestro apoyo, nuestro perdón, nuestro tiempo, o nuestro compartir para no morir de hambre ante la indiferencia del mundo. Cristo, nos señala el camino del Mandamiento Nuevo, y nos recuerda que debemos amarnos unos a otros como Él nos amó. No podemos volver el rostro ante el hermano que sufre y nos interpela, pues en él está Cristo que sale a nuestro encuentro, y al que seguimos y al que acompañamos cada día vivo y sufriente, de carne y hueso, escarnecido y dolorido por las calles y plazas de Granada. 60 años de la bendición de Nuestra Señora de los Dolores, Hemos de mirar con los ojos de la caridad nuestro mundo, la realidad que nos rodea, y subir al Calvario con y como Nuestra Señora de los Dolores, Via Crucis Oficial de la Cuaresma 2021, el martillo divino nos llama y levanta para estar al pie de la cruz de nuestro prójimo. Que nuestra Madre, Nuestra Señora de los Dolores nos ayude a ser cada día verdaderos evangelizadores con espíritu, fieles discípulos de su Hijo.

Mirando e invocando a todos nuestros Sagrados Titulares en su misterio, paso o palio, les pedimos que sigamos recorriendo el viacrucis de la vida cotidiana y con su ayuda hagamos cielo la tierra que pisamos.

José Gabriel Martín
Consiliario de la R.F.HH CC. de Granada