Cirio de Fe, Esperanza y Caridad para nuestra Candelería. Carta a los Reyes Magos de Oriente (enero 2022)

Queridos hermanos y amigos, cristianos cofrades. Queridos enfermos y hospitalarios, comparto mi carta a los Reyes Magos:
Queridos Reyes Magos:
Hace muchos años que, cuando se acerca vuestra fiesta y, por lo tanto, vuestra venida, os escribo una carta llena de deseos, pidiendo que me llevéis aquellas cosas que solo vosotros me podéis llevar y que son un auténtico obsequio o regalo que no solo me beneficien a mí, sino también a otras personas que me consta que se adhieren a mis peticiones.
Me temo que, cuanto más mayor, los pedidos que os hago tienen un cariz más humano, tal vez más profundo e incluso quizás más espiritual, pero de todo esto vosotros tenéis en stock en el almacén de vuestra sabiduría.
Bien, sin más preámbulos, vamos a las peticiones por este año 2022, las cuales os solicitaré en plural para compartirlas con las personas que quieran.
En primer lugar, nos podríais traer la capacidad del discernimiento, para saber discernir cosas tan esenciales como el bien del mal, la oscuridad de la luz, el grano de la paja…
Ante las «fake news» que circulan por las redes sociales a veces nos cuesta adivinar lo que es falso de aquello que es cierto y verdadero y, en los tiempos que corremos, conviene ir por la vida con las cosas claras.
Con tanto tiempo llevando mascarilla, quizá solo decimos aquello que parece necesario y, acaso, nos hemos vuelto un poco secos o duros; por eso os pido que nos ayudáis a recuperar la amabilidad y las palabras básicas que quizás hemos ido perdiendo en nuestra sociedad como «gracias, por favor, disculpa, perdón, te amo…». Justo empleando estas palabras, aprenderemos a ser un poco más humanos y respetuosos, sensibles y educados.
Inmersos en la época de la «New age» está de moda todo aquello que es «light», fácil, superficial, transitorio, poco consistente, incluso vacío. Os pedimos un buen arraigo, que vivamos fundamentados en los valores humanos, la ética, la coherencia y, como cristianos, teniendo como base la roca que es el Cristo, plenitud de verdad y de vida, para que los vendavales de la superficialidad, desgana, inmediatez…, no nos arrebaten nuestros más sólidos principios.
A menudo vemos a nuestro alrededor actitudes de inseguridad, individualismo, fragilidad, miedo, incluso angustia. Regaladnos un espíritu solidario y comunitario, para que, muy unidos, dándonos las manos, nos ayudemos a no caer en el pesimismo y negatividad, sino a andar siempre hacia delante con la virtud de la esperanza muy activada.
Finalmente, os pedimos que nos llenéis de sensibilidad. Corremos el peligro de volvernos indiferentes, impasibles, apáticos, despreocupados, escépticos ante las realidades negativas que nos rodean y perduran, como la pandemia, la violencia de todo tipo, el calentamiento del planeta, la gente desvalida que tenemos bien cerca. Que nuestro corazón no se endurezca y que seamos sensibles llevando a cabo las acciones concretas que puedan estar a nuestro alcance o en nuestras manos. Así seremos más humanos.
Como siempre, estoy seguro de que atenderéis mis peticiones y, en este año nuevo recién estrenado, nos daréis ánimos para hacer felices a aquellos que nos rodean.
Gracias por vuestra visita y venida. Gracias por el Gran Regalo de Jesús en y para nuestras vidas.
Os quiere y abraza.

José Gabriel Martín Rodríguez. Consiliario de la Real Federación de Hermandades y Cofradías,