| Historia de la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Granada |
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Página 1 de 4 1. Las modernas Hermandades y Cofradías en el primer tercio del siglo XX. El nacimiento de la Federación de Cofradías
El resurgir moderno de nuestra Semana Mayor tiene dos causas inmediatas muy determinadas en el primer cuarto del siglo XX: el interés demostrado por los arzobispos Meseguer y Casanova en la fundación y vigorización de las hermandades penitenciales; y el enriquecimiento y consolidación de la burguesía granadina, que impregnaría la vida social de nuestra ciudad de su impronta tradicional y católica. El resultado es que en sólo diez años se fundan el Vía Crucis y la Entrada en JerusalénBurriquilla, tras diversos avatares, tendría que esperar hasta 1943 para lograr su normalización—; la Misericordia (Silencio) (1924), el Rescate (1925), la Humildad (1925) y la Santa Cena (1926); y se reorganizan el Santo Entierro (1924) y la Soledad (1925), más antiguas que las anteriores. Pero esta “primera oleada fundacional” evidenció inmediatamente las dificultades que implicaba la organización de los desfiles procesionales; y la solución fue similar a la ya puesta en práctica en ciudades como Málaga: crear una Federación de Cofradías, cuyos objetivos fundamentales serían coordinar la distribución de los días de salida y los horarios e itinerarios; unificar la gestión ante las autoridades civiles y eclesiásticas de las autorizaciones pertinentes y las posibles ayudas; y establecer un cauce adecuado para la relación con otras asociaciones sociales, culturales y religiosas de la ciudad. (1917) —aunque la popular En la Cuaresma de 1927, el 11 de marzo, el Cardenal-Arzobispo Casanova firma los Estatutos de la Federación de Cofradías. Su primer Presidente, José Casinello Núñez, Hermano Mayor de la Soledad, se encargó de que entre sus primeras labores estuviera, naturalmente, la organización de los horarios e itinerarios de los desfiles procesionales, difundidos popularmente con un programa de mano incluido en prensa; además, el recorrido de las calles por las cuales pasaban esas hermandades fueron cubiertas con sillas, cuyo alquiler constituyó la primera fuente de ingresos de la Federación, junto a la cuestación entre empresarios y comerciantes. Ese mismo año se funda e ingresa en la Federación la Cofradía del Rosario, filial de la Archicofradía del mismo nombre fundada por los Reyes Católicos, mientras que la Cofradía de la Esperanza, aun habiendo sido fundada ese año, tuvo que esperar a 1930 para procesionar y ser federada. Al año siguiente, en 1928, se procedió a la renovación de Presidente, cargo que durante muchos años sería anual y que recayó en Vicente Ibáñez Alonso, Hermano Mayor de la Humildad. Se fundan las Cofradías de Santa María de la Alhambra y la de los Favores, que revitalizó una arraigada corporación devocional con orígenes en el siglo XVII (federadas ambas en 1929). En los primeros años 30 se sucede una serie de eventos federativos de profundo arraigo en la vida cofrade local: la edición del primer cartel de la Semana Santa granadina, posiblemente el más antiguo de España (experiencia que volvería a repetirse y que desde 1940 ha sido una tradición estable); y la celebración de sendos Vía-Crucis solemnes en la Iglesia Catedral metropolitana durante los años 1932 a 1934, a causa de la imposibilidad de realizar los desfiles procesionales. En 1935, y con Miguel García Batllé, Hermano Mayor de la Santa Cena, en la Presidencia, las Hermandades y Cofradías vuelven a desfilar, uniéndose a ellas en esta ocasión la de los Escolapios, que debido a la guerra no pudo federarse hasta 1940. |

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